El 80% de la ingesta diaria de una vaca en producción está constituida por agua. Hay que asegurar cantidad suficiente y calidad adecuada.
Para producir leche de calidad, el agua de limpieza y desinfección de ordeño y lechería debe ser potable: un agua no potable agrava mastitis y recuentos de células somáticas.
La calidad del agua se valora mediante análisis de:
- calidad organoléptica
- calidad microbiológica
- calidad química